P.- El porcentaje de alumnos universitarios de más de 40 años está creciendo constantemente, ¿es bueno para la Universidad que crezca la media de edad en las aulas?
R.- Es muy bueno y enriquecedor para la sociedad porque una de las grandes metas de las sociedades modernas es procurar que la formación y la adquisición de conocimientos se produzca en cualquier momento que se desee o se necesite, al margen de la edad. Mantener una economía fuerte en la sociedad del conocimiento requiere profesionales con conocimientos actualizados, y esa puesta al día formativa no es, ni mucho menos, patrimonio de los jóvenes. Si el porcentaje de alumnos de más de 40 años aumenta es que vamos por el buen camino.
P.- El manejo experto de nuevas tecnologías es un factor fundamental para la competitividad de un país: ¿es partidaria de implementar programas trasversales para mejorar la preparación de los universitarios para la Sociedad del Conocimiento?.
R.- Las universidades están haciendo un importante esfuerzo en materia de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Son muchos los ejemplos de aprovechamiento de los recursos que ofrece Internet por parte de algunos docentes. En relación con la formación de los universitarios, nosotros apostamos por actuar mucho antes de que lleguen a las facultades. La nueva Ley Orgánica de Educación, que ha entrado este curso en las aulas, da prioridad a la formación en nuevas tecnologías, otorgándole categoría de competencia básica, como lo pueden tener el manejo de las matemáticas, de la lengua o de la lectura. Por otro lado, querría destacar el éxito que está teniendo el Plan Avanza para converger con la UE en materia de Sociedad de la Información, una de cuyas líneas estratégicas es la Educación.
“Somos el segundo país receptor de “estudiantes Erasmus”
P.- Las economías emergentes, India, China… están generando un número importante de licenciados deseosos de formarse en EEUU y la UE, ¿son atractivas las Universidades españolas para atraer el conocimiento de los licenciados extranjeros?
R.- Uno de los objetivos del Espacio Europeo de Educación Superior, en cuya integración España está avanzando decididamente en estos últimos tres años, es precisamente atraer a estudiantes extranjeros a nuestras universidades mediante una oferta de formación de calidad. España está muy bien situada para conseguirlo, ya que a día de hoy somos el segundo país en recepción de estudiantes Erasmus y nuestras universidades suelen jugar un papel destacado en el Programa Erasmus Mundus.
P.- ¿Cuál es la situación de la investigación básica en la Universidad? ¿Es preferible la especialización que caracteriza a las universidades norteamericanas o España debe mantener el modelo de docente-investigador?
R.- Las universidades tienen una doble función, docente e investigadora, lo cual es positivo porque ambas áreas deben estar conectadas y potenciarse mutuamente. Es cierto, no obstante, que la tendencia actual, en todo el mundo, es que cada centro se dedique a aquellos aspectos en los que pueda desarrollar un papel destacado. La recientemente aprobada LOU devuelve a las Universidades una autonomía que les permitirá optar por los perfiles que consideren más adecuados.
“El Plan Nacional de I+D+i reduce la burocracia y simplificará los trámites”
P.- Ya nadie pone en duda el esfuerzo de las Administraciones en presupuestos de I+D. El problema ahora se llama “burocracia”, según denuncian los investigadores: ahora que hay más fondos faltan técnicos, ayudantes, personal de apoyo... ¿Qué está haciendo al respecto su ministerio?
R.- Potenciar la I+D+i es una de las prioridades del Gobierno, ya que se trata de una apuesta estratégica para garantizar la competitividad de la economía española a largo plazo. En este sentido, además de haber más que duplicado los presupuestos destinados a I+D+i en lo que va de legislatura, hemos aprobado el Plan Nacional de I+D+i 2008-2011. Una de las apuestas que caracterizan este nuevo Plan Nacional, y que está suponiendo un especial esfuerzo por todos los organismos y departamentos implicados, es reducir la burocracia y simplificar al máximo todos los trámites.
P.- Antes de verano suelen dibujarse las grandes líneas de los Presupuestos públicos. ¿Cómo enfoca las prioridades presupuestarias para 2008? ¿Habrá más recursos para becas? ¿Para docencia?
R.- La educación lleva siendo una prioridad presupuestaria del Gobierno durante los últimos tres años. La partida de becas y ayudas al estudio superó en 2007 el histórico umbral de los mil millones, alcanzando los 1.200 millones de euros. Hemos cumplido el compromiso de aumentar un 25% cada año el esfuerzo destinado a I+D+i. Y vamos a mantener el compromiso de que la educación, base para el futuro de nuestros jóvenes y para nuestro progreso, siga siendo una prioridad.
P.- En el informe del Consejo de Universidades de abril de 2007 se pedían 2.700 millones de euros extra para los próximos 5 años, fijándose como prioridades incrementar los presupuestos en investigación y corregir la alta tasa de estudiantes que no acaban a tiempo su carrera. ¿Cuál es su opinión sobre este informe?
R.- Se trata de un informe muy interesante y completo que debe tomarse como importante punto de partida para un amplio debate, en el que debe estar implicada toda la sociedad, sobre el futuro de nuestras universidades.
“Si el porcentaje de alumnos de más de 40 años aumenta, vamos por el buen camino”
P.- ¿Estamos avanzando en la convergencia entre investigación básica y aplicada?, ¿España mejora en el maridaje entre el I+D empresarial y el universitario?
R.- Tanto la investigación básica como la aplicada son necesarias e importantes en sí mismas. Es muy difícil que se den las condiciones para que haya una investigación aplicada que suponga réditos empresariales en un país que no cultive la investigación básica y la formación de investigadores. En España necesitamos hacer un importante esfuerzo en investigación aplicada, ya que, por ejemplo, el número de patentes de origen español no es tan alto, comparativamente, al número de artículos publicados en revistas científicas de prestigio. Nuestro objetivo es que el 55% de la inversión en I+D+i sea privado, y también aumentar la colaboración entre universidades y empresas. En este sentido hemos impulsado decididamente los parques científicos y tecnológicos y hemos introducido medidas muy interesantes en la LOU, como la posibilidad de que los docentes e investigadores puedan acogerse a excedencias de hasta cinco años para crear spin offs.
P.- Las becas Erasmus han sido un rotundo éxito en España, ¿cuál ha sido la clave, en su opinión, de este éxito?
R.- En general el programa Erasmus ha sido un éxito en toda Europa, no sólo en España. Eso ha motivado en parte la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 2004. La clave estaría, sin duda, en la posibilidad que tienen los estudiantes de experimentar una fascinante vivencia en otro país, conociendo formas de ver la vida distintas, otras costumbres y otro idioma, sin que esto produzca merma alguna en su carrera académica, sino más bien al contrario, enriqueciendo su currículum. Esta “suma de enriquecimientos”, tanto académico como personal, es la gran clave de Erasmus.
P.- ¿Cuál es el futuro de Erasmus en el EEES? ¿Cómo se plantean las nuevas becas universitarias de ámbito europeo y en qué plazos podrán solicitarse?
R.- En realidad, una de las mayores contribuciones al Espacio Europeo de Educación Superior ha sido el programa Erasmus, por lo que el propio programa constituye una de las piezas fundamentales en la construcción de ese espacio común. El nuevo programa de aprendizaje permanente, que engloba todos los programas educativos europeos, permitirá alcanzar mayores sinergias entre ellos y ofrecerá mas capacidad para apoyar el desarrollo del aprendizaje permanente, así como modos de administración más coherentes, racionales y eficaces, contribuyendo a que la Unión Europea se convierta en una sociedad del conocimiento avanzada, con un desarrollo económico sostenible y mayor cohesión social.
En este nuevo contexto, tanto la Comisión Europea como los Estados miembros se comprometen a incrementar los recursos financieros destinados a la movilidad transnacional. De hecho, el Gobierno de España ha incrementado en más de un 800% los fondos nacionales que complementan la ayuda comunitaria.